Base Nómada Digital

Vivir como Nómada Digital no es lo mismo que vivir viajando como mochilero, en absoluto. Una Base de Nómada digital, una Cueva Nómada, puede ser una muy buena alternativa para tener un poco de estabilidad localizada y pasar temporadas en un mismo lugar.

No estar en constante movimiento viene bien

Cuando pensamos en el nomadismo digital, muchas veces existe la creencia de que si no se está en constante movimiento se pierde la esencia. De hecho, es algo que yo mismo tenía en mente en mis inicios. Siempre moverme, viajar para conocer mucho.

Supongo que es algo natural, porque las ansias de libertad, cuando explotan, hacen que todo vaya muy deprisa.

Pero al mismo tiempo, me sentía con ganas de pasar temporadas en sitios, conocer a fondo lugares y su gente.

El slow travel es una de las soluciones

Pasar más tiempo en cada sitio para poder saborearlo bien. Es quizás la alternativa más factible si no se quiere estar en un mismo sitio. Además, el coste vital es muchísimo más bajo, pues el precio en vivienda se reduce una barbaridad.

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Una base nómada cerca de la playa

Cuando eres emprendedor necesitas temporadas de focalizar

Otro de los puntos importantes es a la hora de emprender. Moverse de un lado a otro requiere tiempo, mucho más de lo que nos imaginamos (mochilas, desplazamientos tren/avión, recepción del nuevo sitio…) Al final, cada vez que te vas/llegas a un nuevo sitio, pierdes el día entero.

Esto, si necesitas trabajar varias horas al día, hace que la agenda se contraiga y puede agobiar bastante. En mi caso personal, las temporadas de más movimiento eran las que me hacían ir más de culo, trabajando incluso por las noches para poder llegar a todo o pasando interminables horas en el ordenador, a pesar de estar en sitios maravillosos.

Es justamente de este tipo de situaciones que me he decidido a hacer un cambio importante: tener un lugar propio en el que estar, hecho a mi medida.

Mi decisión: pasar unos cuantos meses al año en mi propio lugar

No solo quiero pasar unos cuantos meses al año en un sitio, sino que además quiero que este sitio esté diseñado por y para . Donde pueda tener mis cosas, más allá del contenido que normalmente llevo en la maleta, conocer a los vecinos, visitar y recibir amistades y familia, etc.

Tomé la decisión de conseguir una base nómada, mi espacio que pudiera utilizar cuándo y cómo quisiera. Sin pagar ni preguntar a nadie.

Puntos a tener en cuenta para mi base Nómada:

Lo imprescindible para mi base Nómada:

  • Que esté cerca de la playa (distancia a pie).
  • En una Localidad bien conectada y con servicios.
  • Cerca de la naturaleza.
  • Que lo pueda comprar sin deuda.
  • Que tenga acceso a buena conexión a internet.
  • Que el coste de mantenimiento no suponga un problema.
  • Con un espacio separado para trabajar fuera de la habitación donde se duerme.
  • Agradable y con espacio suficiente para la convivencia.
  • Que tenga un potencial de retorno de inversión.
  • Relativamente cerca de familia y amigos.

Estuve haciendo búsqueda hasta que me decidí por un piso ubicado en Sant Carles de la Ràpita, en el corazón del Delta de l’Ebre, un espacio natural brutal, y dentro de Catalunya, donde no estoy muy lejos de mi familia y amigos.

Es un piso pequeño, de 56 m2 cuadrados, pero que está bien dividido: una habitación grande, otra más pequeña para invitados, un comedor/salón cómodo, con una tercera habitación que sirve de despacho y una amplia cocina.

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Este ha sido mi despacho provisional

El precio de la zona es muchísimo más bajo de lo que estamos acostumbrados aquellos que hemos crecido en la periferia de Barcelona, con lo que la compra del piso no representaba más de lo que he vendido mi casa de Nicaragua.

En diciembre 2020 cerramos el acuerdo y en cuanto terminamos los papeles, me marché hacia Costa Rica y Nicaragua (huyo siempre del invierno) con la intención de reemprender el proyecto una vez entrada la primavera.

Revisarlo todo antes de que venciera la garantía

Algo que mucho gente no sabe es que cuando compras un inmueble, o incluso un vehículo, tienes una garantía de 6 meses sobre el mismo por daños ocultos.

Es decir, que si en los siguientes 6 meses desde la firma de la compra encuentras algún problema grave que no habías visto en el momento de la visita, el vendedor debe hacerse responsable de los mismos o incluso puedes solicitar el reembolso completo de la compra y echar para atrás el trato.

Por eso este año he vuelto antes de lo que estoy acostumbrado, todavía pillando algo de frío. Decidí tener el mes de abril para montar el piso y darme cuenta de si había problemas gordos o no.

Dar de alta todos los servicios y poner al día el piso

Ha sido duro, pero placentero.

Dar de alta la luz no fue mucho problema, resulta que es obligado hacerlo con Endesa, que tiene el monopolio de la distribución de luz en Catalunya. Estuve barajando opciones de comercializadora y al final cogí también a la misma Endesa (por evitar rollos y porque en precio creo que es de lo más competitivo). Además, contraté un seguro que me ha venido como anillo al dedo (más adelante os lo cuento).

El agua ha supuesto un poco más de dolores de cabeza. Pues Aigües de Catalunya se negó a ponerme el contador porque la batería de entrada del edificio es antigua y no cumple con la nueva normativa (era de cobre).

Me tocó hablar con todos los propietarios para que la comunidad asumiera el coste del cambio de la batería, que parecía ser elevado. Conseguí tres presupuestos diferentes (tan dispares como: 450€ , 1.150€ y 289€) → importante revisar y contrastar.

Al final, solventado por menos de 300€, nosotros nos hemos encargado del cambio de la batería de contadores del edificio y la empresa distribuidora de agua ha cambiado toda la tubería de la calle (todavía tengo toda la acera levantada).

Muebles y equipación

El resto del trabajo en el piso (el grueso) ha sido el de comprar y montar todo lo necesario, camas, armarios, sillas, mesas, utensilios… Lo que te imagines que tiene una casa, pues estaba el piso totalmente pelado.

Incluso instalar la ducha y la mampara, también me ha tocado cambiar y mejorar la seguridad de la puerta de entrada, que era un desastre.

Menos mal que estuvo mi compañera ayudándome en todo, si ha quedado bonito es 100% su mérito (yo soy un desastre como decorador).

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La habitación decorada

Los seguros de la casa tienen un servicio útil.

Como te decía antes, con la contratación de la electricidad contraté también un seguro eléctrico (a un coste de 4€/mes). Porque con el seguro tenía asociado un servicio al que llaman “servicio manitas”, 3 horas de un instalador oficial para hacer cambios y montar cosas, dos veces (6 horas en total).

El sistema eléctrico era muy antiguo, así que lo hemos renovado entero, sin tener que pagar mano de obra, que seguro que hubiera costado mucho más que los 48€ anuales que me cuesta el seguro (y que puedo cancelar cuando quiera).

Lo mismo el seguro del hogar que contraté, tenía un servicio manitas incluido y un fontanero me cambió toda la grifería del piso sin tener que pagar la mano de obra.

La inversión extra de montar el piso

Entre mobiliario, pequeñas reformas, instalaciones y demás, he metido alrededor de 2.000€ en la base Nómada.  Todavía faltan algunas cosas, pero “lo grande” ya está casi terminado.

Un espacio al que pueda sacarle un rendimiento

Uno de los puntos importantes de mi checklist era que le pudiera sacar un rendimiento económico mientras yo no estuviera utilizando el espacio.

Es algo que cada vez me atrae menos o que por lo menos me despreocupa totalmente, pero que es factible. Si quisiera, tengo dos opciones viables de rendimiento para el piso: alquiler vacacional o alquiler para otros Nómadas Digitales.

Ni descarto ni lo tengo claro. Por el momento, estoy yo muy cómodo aquí y no tengo necesidad alguna de tratar de buscarle un rendimiento económico. En agosto la zona se llena de turismo y hay muchísima demanda de alquileres, con lo que podría plantearlo para una quincena, por ejemplo. Pero tampoco me muevo al respecto.

Lo que sí que valoro es ceder el espacio, o incluso la habitación extra por semanas, a personas de la comunidad de Tribudistinto. Pues es un espacio perfecto y diseñado para ellos y todo quedaría “en familia”.

Dos accesorios de lujo para mi base Nómada:

Estando en Costa Rica y Nicaragua, cuando planteaba mi futuro próximo aquí en la base Nómada, me imaginaba en un sitio en el que estar muy a gusto, poder hacer fotos cuando quisiera, rodeado de naturaleza y en constante contacto con el mar (el piso está a 3 minutos caminando de la playa), montado en mi moto y haciendo paddle surf cada día.

Lo primero que me conseguí fue una moto, una Honda Lead 100, que es una scooter muy básica pero que me lleva a todos lados. Me ha costado poco más de 300€ y tiene ITV hasta finales de 2022, duerme en la calle sin que me preocupe en absoluto por su seguridad y me saca una buena sonrisa cada vez que la cojo, disfruto mucho en una moto.

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Mi nueva moto Honda Lead 100

Lo segundo (el último día de abril lo estrené) fue una tabla de Paddle Surf y todo el equipo necesario (+400€), además de un neopreno para sortear el frío. Me regaló un momentazo el día que la estrené, estar en la playa, disfrutando del mar tranquilo y del sol… ¡Una pasada!

El indispensable para mi base nómada Digital

Internet con una velocidad de 600 mb/s simétricos. No os podéis imaginar lo que supone para mí, que estoy acostumbrado a hacer tests de velocidad y alegrarme si conseguía un resultado de 2mb/s. En Centroamérica se pasa muy mal con la velocidad digital y para trabajar es muchas veces un problema.

Tener un espacio en el que sé que tengo acceso por temporadas largas y puedo subir cantidad de archivos a esta velocidad, es genial, sobretodo si genero mucho contenido viajando.

Una de las cosas que más echaba de menos

Cocinar. Echaba muchísimo de menos cocinar y prepararme la comida que me apetezca a mí, comer más sano y rico.

Al estar viajando, aunque pase una o dos semanas en el mismo lugar, termino casi siempre comiendo fuera. Porque no tienes el espacio, no compras demasiado, te falta siempre algún ingrediente, etc. Al final termino yendo a lo práctico: salgo a comer a fuera, donde no tengo tantas preocupaciones, pero donde como peor.

El espacio perfecto para poder pasar temporadas al año y lanzar grandes proyectos

Para mí la base nómada es todo esto que os he contado: un espacio en el que sentirme en casa, cuando me convenga y apetezca. En el que poder disfrutar de estos pequeños lujazos de la vida, acoger a mi gente y compartir un espacio mío.

Por climatología, planteo pasar los veranos aquí y largarme en cuanto asome algo de frío a algún país más cálido. Sea Asia, América Latina o África.

Lo mismo también tengo en mente poder viajar sin tanto trabajo, poder hacer proyectos grandes y organizar el trabajo desde la base para poder pasar temporadas más descansado (no sin desconectar, pero cerca).

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