Ser productivo-creativo una vez al día

Ser productivo me hace feliz, soy así de simple. Será mi naturaleza de emprendedor o que me siento realizado con lo que hago, pero el día que he hecho algo productivo me siento mucho mejor y realizado.

Hace tiempo que detecté esto. De hecho, lo que detecté fue justamente lo contrario: ser improductivo me hace infeliz. Saber que el día ha pasado y no he hecho nada que me haga sentir realizado me genera frustración, incomodidad y no me deja dormir bien.

En cambio, cuando sé que he hecho algo productivo me siento bien, tengo más confianza en mi mismo y generalmente me voy a dormir con una sonrisa.

Evidentemente, soy consciente de lo obvio que resulta esta primera reflexión y que supongo, al resto de humanos también les pasa (lo de relacionar la felicidad con la productividad), pero me sirve de premisa para ahondar un poco más en el tema, porque es más importante de lo que a priori pueda parecer.

¿La productividad y la felicidad van relacionadas?

Lo primero que me pregunto es si soy el único o al resto del mundo también le produce felicidad ser o sentirse productivo -lo pregunto en serio, si estás leyendo esto, por favor coméntalo en los comentarios-. Me genera dudas reales, no sé si es que yo soy “especial” en este caso, porque cuando miro a mi alrededor, a la mayoría de la gente le hace feliz otras cosas: descansar, comprar, ropa, comer, viajar…

ser feliz siendo productivo

A mí, evidentemente que también me hacen feliz otras cosas, como comer o viajar por ejemplo, pero me doy cuenta que la productividad es una de las importantes.

Ser productivo en lo que te gusta

Supongo que la clave de mi relación entre felicidad y ser productivo reside en que cuando soy productivo hago cosas que me gustan/ que quiero.

Normalmente soy productivo cuando:

  • Hago una sesión de fotos/ edito una sesión de fotos.
  • Escribo un artículo o una parte de un libro.
  • Grabo un podcast o una entrevista.
  • Grabo o edito un curso.
producir para ser feliz

En realidad, al hacer este pequeño listado, me doy cuenta que mi relación con la productividad está también ligada con la creatividad. Porque solo me siento productivo cuando hago este tipo de cosas, a pesar de que en mi día a día hay otras muchas tareas que son necesarias y que cuando realizo no me hacen sentirme productivo, como por ejemplo:

  • La contabilidad de la empresa.
  • Responder correos.
  • Dar soporte a los cursos.
  • Resolver problemas técnicos.

Sin estas tareas, que son parte de mi trabajo regular, el negocio no funcionaría. Cuando las hago, estoy siendo productivo, pero no me siento realizado de la misma forma, porque no son creativas. Por lo tanto, la relación directa entre felicidad-productividad está realmente en creatividad-felicidad. Cuando soy productivo en algo creativo es cuando me siento feliz.

De nuevo, la escritura me ayuda en la introspección y resulta el mejor aliado a modo de autoconocimiento.

productividad creativa y felicidad

La relación directa entre mi productividad creativa y la felicidad.

Todo lo que me genera resultados actualmente es consecuencia directa de la productividad creativa. Es más, todo mi sistema de vida está basado en los resultados de ser productivo creando.

Y es que cuando estoy haciendo alguna de las tareas que listaba antes (las que me hacen feliz), estoy generando una potencial fuente de ingresos que sustenta mi manera de vivir.

  • Cuando estoy haciendo o editando fotos, genero un ingreso pasivo -porque vendo mis fotos online-.
  • Si escribo un artículo (como este) produzco contenido que capta audiencia, lo que hace crecer mi negocio.
  • Lo mismo con el libro  “La vida que yo quiero”, que se vende en automático y me ayuda a crecer. Además, me da crédito social y el feedback que recibo es bueno, con lo que me siento doblemente feliz porque veo que ayuda o sirve a otras personas.
  • Con los podcast o las entrevistas es exactamente lo mismo que con los artículos. Soy auténtico, me lo paso bien, recibo buen feedback y además me siento útil.
  • Los cursos o las Masterclass son parte fundamental de mi negocio digital. La principal fuente de ingresos y de ayuda hacia los demás.

Está claro que las tareas recurrentes que no me hacen feliz también son igual de importantes, pero la relación directa de estas y los resultados es menor.

producir podcast

Es decir, crear un curso, un libro, un artículo o un episodio de podcast son una opción de nuevas oportunidades mucho mayor que hacer la contabilidad, contestar correos o dar soporte, a pesar de ser necesarias.

El hábito de ser creativo diariamente.

Como decía al inicio: el día que no he hecho algo creativo, no me siento productivo ni realizado. Tampoco es que sea infeliz si un día no hago nada, siempre que no se alargue en el tiempo.

Por eso, quiero hacer de la creatividad/productividad un hábito en mi vida. Algo diario que además tenga la importancia que se merece en mi jornada. Dedicar un espacio de tiempo en el que pueda realizar una actividad creativa que me haga sentirme satisfecho y que, además, me ayude a avanzar.

De nuevo, entiendo que pienses que es evidente esta conclusión, pero para mí lo es porque he desarrollado todo el tema anterior, sino, no hubiese llegado a la misma. Es decir, primero necesito darme cuenta de que la productividad me hace feliz, para más adelante entender que es realmente la parte creativa la que me hace feliz y que, por lo tanto, necesito darle la importancia que merece, no solo para mi felicidad diaria, sino porque además es el combustible de todo mi estilo de vida y, para remate, la relación directa de mis ingresos y sentirme realizado.

Llegados a este punto, es totalmente lógico que busque la manera de hacer de la productividad creativa un hábito diario. Que absolutamente cada día dedique un espacio de tiempo a ello, porque solo aporta cosas buenas.

creatividad diaria como motor

Delegar lo necesario para centrarme en lo creativo.

Todo esto me lleva a una reflexión: ¿Por qué no soy siempre productivo-creativo, si es evidente que es lo mejor?

Porque muchas veces lo necesario me quita el tiempo y las energías del día.

Por lo tanto, mi última conclusión es que no estoy delegando suficientemente bien.

Si lo que hace crecer el negocio, mi sustento y encima lo que me hace sentir bien es la creatividad, no debería dedicarme a absolutamente nada más (o por lo menos reducirlo al mínimo). La principal actividad del trabajo de mi día a día radica en tareas necesarias para que todo funcione correctamente, aunque realmente no soy imprescindible en ellas y podrían estar debidamente delegadas.

¿Y tú, eres creativo cada día?

1 comentario en «Ser productivo-creativo una vez al día»

  1. ¡Qué interesante esta reflexión Carles!

    La verdad es que nunca lo había pensado de esa manera pero me ocurre lo mismo.

    Lo que pasa es que en mi caso también disfruto cuando soy productiva con la contabilidad o dando soporte, pero es cierto que cuando soy productivo-creativa tengo subidón extra.

    Me parece muy bien que delegues y que te centres en lo que mejor se te da y mejor te hace sentir.
    Así tú sales ganado pero tu audiencia también 🙂

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