El nomadismo digital tiene muchas vías de realización. En los últimos episodios he realizado bastantes entrevistas, mostrando diferentes alternativas y experiencias. Esto ha provocado un cambio en el formato original del Podcast Nómada Digital. Sin embargo, en este episodio quiero retomar el espíritu original de Vivedistinto y del podcast, siendo más personal y reflexivo de lo habitual.
Los que me escucháis regularmente sabéis que en los inicios el Podcast, daba información sobre cómo vivía como Nómada digital y contaba mis experiencias directas. Esos primeros episodios se grababan desde Nicaragua y eran, básicamente, reflexivos.
Me apetece volver a ello, reivindicando la esencia de los orígenes del proyecto.

Hace años que llevo en mente lo que voy a exponer hoy. Después de darle muchas vueltas a la cabeza he decidido exponerlo en “voz alta”. Os hablaré de la localización y una base como Nómada Digital. Este tema está relacionado con el podcast que emitiré la semana que viene: la fiscalidad.
¡Pero no vamos a avanzar temas!
La localización
Como Nómada estoy permanentemente en movimiento. No tengo ningún sitio fijo, estable y propio desde hace mas de 2 años y medio.
Esto hace que no tenga un lugar donde llamarle hogar. En Cardedeu estoy en casa de mi madre. Es lo más cercano a lo que podría llamar hogar, pero no es propio.
Así que podría afirmar que la furgoneta es lo más parecido a un hogar de lo que tengo ahora mismo. Es propia y es mi lugar particular donde vivo y trabajo habitualmente.
Después de darle muchas vueltas, me he dado cuenta de que tengo ganas de tener un sitio propio, mi lugar, mi cueva donde poder sentirme a gusto y en casa cuando regrese de mis viajes y aventuras.

Además, me vendría bien tener un sitio para mí, donde poder trabajar en las épocas que no viaje y cuando tenga más carga de trabajo.
Con el coronavirus la situación de falta de espacio propio se ha hecho más evidente. Viajar es complicado, pero me encuentro sin sitio fijo. Noto que estoy invadiendo el espacio donde estoy y me resulta incómodo.
Esta incomodidad tiene un coste mental y físico. Además, provoca que sea menos creativo. Los que me vais siguiendo sabéis que ser creativo me hace feliz a eso hay que añadirle que ser menos creativo y trabajar menos tiene una repercusión directa en mis ingresos.
Todo esto me ha hecho llegar a la conclusión de que me encantaría tener una cueva: mi sitio. Además, si le doy unas vueltas, puedo conseguir que esta cueva nómada me genere ingresos, en lugar de gastos. ¿Cómo?
Diseñar un espacio para mi donde pasar temporadas, no es incompatible en realquilarlo a otros nómadas que necesitan un espacio de trabajo durante sus viajes.
El espacio ideal
Esta idea hace tiempo que me da vueltas en la cabeza. Por lo que ya tengo una imagen ideal de lo que quiero conseguir.
Me encantaría vivir en una comunidad de nómadas digitales donde disponer de una casa bien equipada para trabajar, con buenas comunicaciones y espacios personales, con la playa cerca y buen clima.
Estoy seguro que en el futuro estas pequeñas bases nómadas existirán. Tarde o temprano alguien encontrará el nicho y explosionará, porque el futuro es digital.
En esta dirección ya existe una cadena hotelera: Selina. Estos hoteles van en esta línea pero no dejan de ser hostales, donde poder trabajar viajando.
Lo que estoy pensando es en estancias más largas. Esto, de momento, no existe.
La conclusión: mi espacio propio
Como esto no existe y es un ideal, pienso que mientras tanto puedo hacer un proyecto personal dentro de mis posibilidades.

Con todo esto he llegado a la conclusión: ¿Y si compro un piso? Pienso en comprar un piso cerca de la playa, a un sitio donde quiera estar y lo acomode para la vida de nómada digital.
La idea es alquilarlo durante las épocas que no estoy.
Llevo con esto en la cabeza años. He mirado muchas zonas y finalmente he encontrado una zona que me encanta. ¡La idea va tomando forma!
Estoy tratando de hacerlo cuadrar todo. Realmente pienso que es una muy buena opción. Tener mi espacio para trabajar cuando esté y que además pueda sacar provecho y puedan disfrutar más personas cuando yo no esté.
Pienso en todo lo que necesito: internet potente, buena sonoridad para grabar, una buena cama, luz para trabajar y un ambiente agradable.
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Pues igual estamos, con ese «dolor» y pensando en una solución. En mi caso me gusta la idea de coliving o red de colivings para emprendores digitales.
¿Y por qué? Pues porque estuve viviendo en uno durante 2 años: freehouse.es
Y en gran parte gracias a ellos ahora tenemos una empresa rentable
Pues tener más casas, hogares, así por todo el mundo sería maravilloso
La semana pasada di un pequeño pasito y compré el dominio colivingexplorers.com (en este momento no hay landing, sólo dominio)
Jaja tío quiero hablar contigo o intercambiar unos cuantos mensajes (soy fan del «asíncrono» y ya luego tratar de quedar en persona, claro)
Abrazos y me alegra haber encontrado este post
Acabé aquí haciendo el curso de Vuelos y Millas, que le pregunté al señor Javi Díaz y me recomendó visitarte
Pues eso, me ha alegrado leerte
Abrazos!
Carlos
Genial Carlos! Muy interesante. Algo a desarrollar de seguro.